Cámara Costarricense de la Construcción

24 meses consecutivos de caída y nada pasa

Esteban Acón 25/03/2021

El sector formal de la construcción sigue enfrentando serios problemas. La caída ha sido constante desde el 2018, y desde entonces hemos puesto en evidencia las complicaciones que enfrentamos en la industria de la construcción.

Por eso, hoy volvemos a insistir en nuestros planteamientos, no nos vamos a cansar de repetir nuestras propuestas, pues no estamos inventando el agua tibia. Todo lo que hemos presentado es lo que un sector empresarial responsable, solicita en medio de una crisis.

Planteamos en esta ocasión seis acciones urgentes: facilitar el acceso al crédito, garantizar la disponibilidad de agua, acelerar la mejora regulatoria, impulsar la inversión en obra pública, frenar la participación ilegal y desleal de instituciones públicas en actividades de consultoría, diseño y construcción de obras públicas y por último, y no menos importante, atender urgentemente el problema de la eficiencia del gasto público y el déficit fiscal.

Es urgente impulsar nuevos negocios, pues si no se reactiva el sector de la construcción, dinamizador de la economía, el país no va a mejorar y es una obligación generar empleo y darle opciones a quienes lo han perdido.

La pérdida de más de 45 mil empleos, sólo en nuestro sector, es preocupante y se debe hacer algo ya. Por eso, reiteramos que tanto el gobierno como los bancos deben propiciar la reactivación y ¿Qué significa esto? Pues que, si hay desarrolladores o costarricenses con un buen historial de crédito que desean desarrollar proyectos, deberían estar buscándolos, acercándose a ellos para aligerar tramites y conceder mejores condiciones de crédito. Es momento de quitar trabas.

En obra pública, el gobierno debería ya conocer cuáles son los proyectos maduros en las diversas instituciones del estado, mismos que se podrían impulsar si en verdad existe voluntad política para generar empleo y actividad económica, pero lo que no puede ocurrir más es frenar el avance o en el peor de los escenarios, reducir el gasto de capital o inversión, que es lo que ha estado pasando.

No nos cansamos de repetir, la única manera de salir de esta crisis, es mediante una reforma del estado que logré reducir el gasto corriente y mediante los ingresos frescos que se generarían a través de una reactivación económica fuerte y verdadera impulsada desde el gobierno. Lo cierto es que hasta ahora no habido ningún plan real de reactivación y el discurso de nuevos impuestos más bien se contrapone a este objetivo.

Que no se nos olvide: La construcción propicia empleo y prosperidad.