Cámara Costarricense de la Construcción

Con un mar de proyectos a cuestas AYA enfrenta problemas de gestión y rezagos significativos

Alejandra Madrigal y Marcelo Castro 27/10/2020
  • Informes de la Contraloría y la ARESEP reiteran la existencia de resultados poco satisfactorios.
  • Proyectos urgentes, que llegarían a atender la situación crítica de falta de agua, pérdidas y racionamientos, estarían listos dentro de 5 o más años.

Con una cartera de proyectos, que según el propio Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) ronda las 118 obras, la institución navega por un mar de cuestionamientos sobre su gestión, debilidades en la ejecución presupuestaria, un desconocimiento real sobre la disponibilidad de agua y atrasos significativos en obras prioritarias para el país.

En medio de tan compleja situación, recientemente el Gobierno anunció que para hacer más eficiente al AyA, realizarán una reestructuración, sin que hasta el momento se conozcan detalles sobre cómo se hará tal proceso.

Para expertos en la función y manejo del AyA, entre ellos el expresidente de la institución Rafael Villalta, el Intendente de Aguas, Álvaro Barrantes y Ing Ricardo Castro, exfuncionario de AyA y expresidente de la Cámara de la Construcción, la situación que enfrenta el Instituto es grave y debe atenderse con prontitud.

Además de esos criterios, diversos informes de la Contraloría General de la República, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, la Defensoría de los Habitantes y hasta del Ministerio de Hacienda, enumeran cuestionamientos sobre la operación y el servicio que brinda el AyA.

Proyectos prioritarios

El pasado 2 de junio, en una carta dirigida a la Dirección Ejecutiva de la Cámara Costarricense de la Construcción, la presidenta del AyA Yamileth Astorga, confirmaba que el Proyecto Quinta Ampliación del Acueducto Metropolitano, estaba para empezar a construirse en el 2021 pero el financiamiento para dicha obra sigue siendo incierto.

Este proyecto es considerado una de las obras vitales para llevar agua a todo el Gran Area Metropolitana, pero para que los usuarios vean una solución, tendrán que esperar hasta el 2025, año en que se proyecta esté terminada la construcción.

El Intendente de Aguas de la ARESEP, Álvaro Barrantes asegura que el rezago en obras prioritarias que tiene AyA, podría ser más de 5 años.

“Estos son proyectos que por su magnitud y complejidad, requieren un horizonte de planeación, desarrollo y construcción muy amplios. Requieren de cinco años de construcción, tres o cuatro años de planeación y fuentes de financiamiento, por eso, si tomamos en cuenta todos estos aspectos, el rezago que podríamos tener en este momento podría ser aún mayor”, manifestó el Intendente.

Barrantes añade que: “desde el 2012 se ha venido hablando de esos proyectos que a hoy siguen sin concretarse. Por ejemplo, el tema del agua no contabilizada, desde hace mucho tiempo sabemos que tenemos agua no contabilizada con pérdidas muy grandes y recientemente es que se empieza con un proyecto para resolver el problema, pero este es un proyecto que debió haber empezado hace 8 o 9 años”.

Sobre el proyecto de agua no contabilizada, conocido como RANC, este plan cuenta con un financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por $130 millones. En el 2014 se informó que arrancaría en el 2015 para terminar en el 2021, sin embargo, han ido postergando fechas.

El Ministerio de Hacienda, en el Informe de Seguimiento del III Trimestre 2019 sobre los Créditos Externos en periodo de ejecución del Sector Público, detalla el avance financiero del RANC y confirma que AyA es una de las instituciones que más problemas presenta en la ejecución de los préstamos.

Señala el informes que el AyA es la institución con el mayor número de proyectos en ejecución y un 28,57% de ellos se encuentran en estado crítico.

Al cierre de setiembre (fecha del informe en el 2019), el AyA es la institución que tiene el promedio de años de ejecución de créditos más alto dentro de la cartera de préstamos que se analizaron, con un promedio de 7,19 años.

Otros de los señalamientos del Ministerio de Hacienda, son los imprevistos técnicos que enfrenta el AyA.

“Este tipo de inconvenientes se han venido manifestando de forma importante en al menos 3 proyectos gestionados por el AyA, lo cual genera preocupación. La situación atribuirse a debilidades en los procesos de pre inversión, propiamente a la hora de establecer el alcance y especificaciones de los estudios técnicos de prefactibilidad y factibilidad.” Esto, según Hacienda, podría deberse a “la falta de actualización de los mismos, ante lo cual, esta institución debería revisar sus políticas y procedimientos internos”.

El expresidente del AyA, Rafael Villalta asegura que el tema del agua no contabilizada se debe atender con prontitud dentro de la institución.

“Este es uno de los problemas más serios, pues se estima que en el camino se pierde la mitad, y ocurre porque hay tuberías muy viejas que están dañadas y porque no se cobra el total del agua que se consume diariamente.

La meta fundamental ahorita es iniciar un proceso para resolver el problema. Desde hace años se asignó un presupuesto para eso, pero hasta ahora el dinero se ha ido en pago de planillas, y nada de soluciones. Es decir, ha sido un verdadero fracaso. Si se pudiera bajar la cifra del 50 a un 15 por ciento, con esa agua tendríamos suficiente para abastecer el Área Metropolitana, los próximos quince a 20 años”, afirma Villalta.

El otro proyecto que ha recibido cuestionamientos es el Proyecto de Mejoramiento Ambiental del Área Metropolitana de San José, que consiste en la rehabilitación y extensión de la red de colectores secundarios, una planta de tratamiento de aguas residuales, un túnel de transmisión y un emisario. Este proyecto tiene un financiamiento con el Banco Japonés para la Cooperación Internacional por ¢106.593,0 millones. El contrato establece que el banco aportará ¢63.952, millones y el Instituto una contrapartida de ¢42.640 millones; posteriormente este último monto se incrementó a ¢87.198 millones.

Para el Intendente Barrantes, todos los proyectos que tiene el AyA deben verse como complementarios y así deberían caminar las obras y los resultados.

“Se está hablando de un proyecto para traer agua al Area Metropolitana, pero sino se resuelve el tema del agua no contabilizada vamos a seguir enfrentando problemas. Todo esto es una batería de proyectos complementarios, igual que el sistema de facturación y comercialización. Supongamos que ya está Orosi, que no existan pérdidas de agua, pero no podemos facturar todo lo que se consume, por lo que seguimos teniendo problemas. Entonces, es un conjunto de proyectos complementarios”, asegura Barrantes.

El Ing Ricardo Castro es del criterio que el “gran problema que vemos hoy es que instituciones públicas como AyA, se quedaron atrás”.

“AyA resolvería sus problemas, contratando obras a una empresa externa, ojalá nacional. Que vaya y estudie la organización y procesos dentro de la institución. Es algo que toma tiempo lo mismo su implementación”, expresó Castro.

¿Y la rectoría del sector?

Uno de los informes sobre el funcionamiento y la gestión del AyA, fue el elaborado por la Contraloría en setiembre del 2018.

El análisis del ente contralor determinó que la prestación del servicio de agua en comunidades vulnerables incumple sustancialmente los parámetros de calidad, con una calificación general de 4,45 en una escala de 1 a 10. Esta calificación se obtuvo con base en un grupo de indicadores calculados para 29 acueductos en 104 comunidades seleccionadas.

Según la Contraloría, desde su creación en 1961, el AyA tiene la responsabilidad de resolver lo relativo a la prestación del servicio de agua potable del país, en su condición de operador, rector y delegante del servicio.

“Sin embargo, no se ha logrado consolidar en su función de dirigir, intervenir y velar por la correcta administración, operación, y mantenimiento de los sistemas de agua potable”, apunta el informe de Contraloría.

Al AyA, la Contraloría lo obligó a establecer los criterios para identificar las comunidades en condiciones de vulnerabilidad, y priorizar su atención.

Además, tenían que elaborar una propuesta de las metas, acciones y estimación de recursos de corto, mediano y largo plazo para la mejora de la prestación del servicio en comunidades vulnerables.

De ahí surge otro tema de interés de los expertos, la realidad de las ASADAS, cuya supervisión también recae en Acueductos.

Según el expresidente de AyA, Rafael Villalta, la inversión de AyA en ASADAS ronda los 1500 millones al año, pero la mayoría es para construir acueductos nuevos, pero no para fortalecer a las ya existentes.

El Intendente del Aresep, recuerda el doble papel que tiene el AyA de ser el operador y también de rector de las ASADAS.

“Siguen teniendo los mismos problemas. En este momento, no tenemos mapeado todo el universo de estas ASADAS y cuál es su problemática, tenemos diagnósticos generales, sabemos que tenemos problemas de capacitación.

Las juntas directivas están formadas por los propios usuarios, no tienen una contabilidad adecuada, entonces el diagnóstico de esas ASADAS es una deuda que tenemos y AyA es el responsable directo”, asegura Barrantes.

Para Villalta, las ASADAS son muy importantes porque manejan y administran el 30% del agua que se consume en el país, y en su criterio, dado que utilizan las tarifas que la ARESEP les aprueba, tienen “el error de que esas tarifas se calculan al costo. Entonces eso no les produce beneficio y les impide crecer”.

“Ha habido falta de apoyo a ellas, y muchas andan al garete. Más del cincuenta por ciento de los acueductos rurales hay que hacerlos nuevos, porque pasaron los 25 años del período de vida útil. Una vez más, el AyA es responsable, porque no solo no ha contribuido a su mantenimiento, sino que muchas veces dictan lineamientos que los ponen en aprietos”, manifestó Villalta.

El usuario del servicio

En medio de esta situación, los usuarios del servicio de Acueductos y Alcantarillados deberán esperar a se concreten los proyectos.

Según el Ing. Castro, el sector construcción es uno de los usuarios del AyA más afectados por los problemas que tiene la institución.

“Hay problemas muy serios que deben ser corregidos. Cuando un desarrollador va a iniciar un proyecto, debe hacer una serie de trámites y solicitudes de permisos previos. Una de ellas es solicitar disponibilidad de agua en el sitio donde está ubicado el proyecto. Sucede que a menudo se le otorga al desarrollador la disponibilidad y el proceso constructivo continúa. Pero resulta que algunos proyectos que contaron con esa disponibilidad de AyA y realizaron toda la tramitología, al final, cuando van a pedir el permiso definitivo, se les dice que no hay agua”, narró Castro.

De hecho, en diversas cartas al Gobierno, a la presidencia del AyA y a la ciudadanía en genera, la Cámara de la Construcción ha insistido en lo indispensable que es el agua para el bienestar ciudadano y el desarrollo de actividades productivas.

Recientemente el presidente de la CCC, Ing. Esteban Acón, insistió ante el Gobierno del presidente Carlos Alvarado, la urgencia de intervenir el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, con el propósito de mejorar y garantizar el abastecimiento de agua para las comunidades y garantizar la disponibilidad del recurso necesario para el crecimiento del país.

“Desde la Cámara hemos insistido en la necesidad de tomar medidas para resolver los graves problemas de gestión del AyA, sin que hasta el momento veamos soluciones, por el contrario; aumentan los problemas. Por eso hacemos un llamado al Presidente, para que intervenga esta institución”, indicó Acón.

Como parte de la actitud propositiva de la industria de la construcción, es que desde la CCC se han fijado algunas recomendaciones para lograr un servicio más eficiente por parte del AyA, en beneficio de todo el país.

De ahí que se plantearon diversos desafíos a corto plazo en materia de gestión hídrica:

Identificar y priorizar los proyectos de construcción de infraestructura de recurso hídrico que requiere el país en los próximos cinco años. A partir de tal jerarquización, AyA debe abocarse a identificar el financiamiento, realizar el diseño de las obras, determinar la modalidad de contratación, supervisión y fiscalización de los proyectos, así como establecer un cronograma de actividades y los responsables para cada uno de ellos.

Asimismo, se debe definir un programa de mantenimiento de la infraestructura existente y recopilar en una base de datos sobre la capacidad hídrica de los mantos acuíferos y las ASADAS que existen en el país.

Se debe elaborar un “Plan Nacional de Infraestructura del Recurso Hídrico” que dé soporte y priorice técnica y económicamente los proyectos que se deben ejecutar en un horizonte de 20 a 25 años, para suplir las necesidades del desarrollo nacional.

Recuerde que usted puede ver y descargar la versión completa de la revista aquí: https://www.construccion.co.cr/Post/Detalle/40783/revista-construccion-243