Cámara Costarricense de la Construcción

La nueva realidad del sector construcción en la pandemia

Marcelo Castro 16/07/2020

• El reto número uno es seguir adelante, pese al aumento de costos y los nuevos protocolos.

• El tema fundamental es que la paralización del sector se podría dar si no nos protegemos, y eso es lo peor que le podría pasar a la industria de la construcción y al país.

• Ninguna empresa estaba preparada para esta nueva coyuntura.

Es tiempo de afrontar nuevos retos, de asumir nuevas responsabilidades, y de hacer los cálculos necesarios para sobrevivir en tiempos de pandemia. Ese es el planteamiento que hacen expertos del sector construcción.

Para tres especialistas, es fundamental no quedarse estancado ni tampoco dejar de cumplir los nuevos protocolos que se exigen para hacer frente a la pandemia, porque de lo contrario, “podríamos llegar a la paralización del sector”.

Este es el criterio de tres ejecutivos de la firma Edificar: Juan José Castro, Vicepresidente para Costa Rica; Carolina Cascante, Gerente de Seguridad Ocupacional y Ambiente y David Pardo, miembro de Comité Ejecutivo de esa compañía. 

Para los expertos, “aunque está claro que ninguna empresa estaba preparada para lo que se vino, tampoco se vale entrar en una parálisis”.

“Todos estamos conscientes de la importancia de tomar medidas, de protegerse y las empresas de alguna manera lo están haciendo. Lo peor que nos puede pasar es que nos cierren las obras, y por lo tanto es importante hacer lo que sea para evitarlo. Dentro de esa línea, ni los propietarios, ni los constructores, tienen conciencia del costo de las medidas que nos estamos imponiendo, para lograr que el sector no se cierre”, expresa el Vicepresidente de Edificar, Juan José Castro.

El empresario aconseja a sus colegas presupuestar los costos, valorarlos, en dos líneas, “por un lado están los proyectos no negociados aún, y en los que hay que hacer números. Y por otro están los proyectos que ya fueron contratados y que tienen presupuestos previos, y aquí el propietario deberá negociar con el constructor el costo por la introducción de protocolos relativos a la pandemia”.

La salud ocupacional primero

La introducción de nuevos protocolos en materia de salud ocupacional se convierte en todo un reto, según la experta Carolina Cascante, Gerente de Seguridad Ocupacional de la empresa Edificar.

“No todas las empresas manejan un sistema adecuado y en algún momento puede ser que, dependiendo de la magnitud del proyecto, haya que contratar recurso humano adicional”, explicó Cascante.

Para David Pardo, se ha hablado muchos de las medidas y las acciones para salvaguardar la vida de los trabajadores y prevenir paralización de proyectos, pero eso tendrá altísimos costos.

Pardo recalca la importancia de adoptar acciones, en el entendido de que, “cualquier medida que se adopte, por cara que resulte, es más económica que tener un proyecto parado por meses, como ocurrió en Panamá”.

Para este especialista, existen cuatro áreas prioritarias en los que el empresario debe hacer estimación de costos:

• Costos contractuales: son altos porque, incluyen pólizas y fianzas, si hay que ampliar los plazos de las obras.

• Costos de implementar la lucha contra el COVID-19: ampliar comedores, señalizaciones, mamparas para separar la gente, nuevas facilidades para lavado de manos, ampliar vestidores, etc.

• Costos de un proyecto nuevo, con medidas anti covid incluidas: se debe gastar más en equipo y contratar personal de seguridad. También la compra extra de implementos como jabones, alcohol medidores de temperatura. 

• Costos de productividad de los trabajadores, que implican tiempo y dinero: Ahora se necesitan entre 30 y 45 minutos antes de que el trabajador empiece. Se ocupa un diez por ciento de la productividad diaria de un obrero. Y ese tiempo hay que pagarlo.

Según estimaciones realizadas por Edificar, se habla de entre 200 y 250 dólares por persona por mes. Las medidas de ejecución, o la operación del proyecto con COVID-19, tiene un costo de 30 a 60 dólares extra por trabajador.

“En un proyecto que esté por arrancar, tal vez los costos iniciales de medidas por COVID, puede impactar 20 dólares por persona por mes. En otros casos, obras por terminar, pueden ser hasta 80 dólares por mes. En proyectos más pequeños, el impacto es muy alto: por ejemplo, algunos no tenían un oficial de seguridad, y al contratarlo el costo se eleva en unos tres mil dólares mensuales”, detalló Pardo.

Por su parte, la especialista en Salud Ocupacional, Carolina Cascante, añade que, “con la experiencia que hemos tenido, podemos decir que ninguna empresa estaba preparada afrontar los gastos que se están dando. Ahora, por ejemplo, nos vemos obligados a aumentar personal”.

Lineamientos que ya se empezaron a adoptar

Según Cascante, “antes de la pandemia, nosotros hacíamos una reunión de pre arranque en las mañanas. Ahora esa reunión tiene que incluir temas de COVID. El personal tiene que lavarse las manos constantemente, se les toma temperatura uno a uno. Eso lleva bastante tiempo y nos está costando aproximadamente media hora o 45 minutos”.

Además, las empresas han tenido que implementar turnos de alimentación escalonados, y además ampliar el área de comedor.

“Para proyectos nuevos, habrá que hacer un comedor por cada cincuenta personas, pero el costo en infraestructura es el doble, ya que solo se pueden acomodar cincuenta personas en un área que antes era para 100,” añade Cascante.

“Nosotros estamos utilizando un cubre bocas para todos los trabajadores y para visitas. Además, aumenta considerablemente el consumo de jabón en gel y de agua, todo esto, representa un incremento considerable cuando se suma todo. El costo, por más pequeño que sea, genera una cantidad considerable de dinero”.

¿Está preparado el sector para sobrevivir en esta nueva realidad?

David Pardo: “Habrá empresas en mejor posición que otras. Las más solventes posiblemente cuenten con una estructura que les permita responder de forma correcta. El manejo de normas y conocer la seguridad ocupacional, será más vital”

Carolina Cascante: “Una empresa formal que está preparada y que ha seguido otras normas de seguridad con anterioridad, tendrá menos problemas. Incluso, si un caso de COVID llega al trabajo, el costo de enfrentarlo será menor, y el contagio será mínimo. Por el contrario, si una empresa no está preparada, una sola persona que resulte contagiada, probablemente va a contagiar a veinte más, por no contar con capacitación y los implementos necesarios”.

Juan José Castro: “El tema fundamental es que la paralización del sector se podría dar si no nos protegemos, y eso es lo peor que le podría pasar a la industria de la construcción y al país. Todo el sector debe tener conciencia de que entre todos nos debemos proteger y también exigir en sus carteles de licitación, que existan los protocolos y que las empresas los presenten antes de firmar un contrato”.

Para que una empresa sobreviva, el crédito será vital ¿Qué papel deberán que jugar los bancos? ¿Deberán replantearse sus políticas de créditos?

Juan José Castro: “Un proyecto que se vea impactado por el COVID va a subir de precio. El constructor tendrá que trasladar ese aumento al cliente, e igualmente tendrá que contar con un presupuesto más alto.

Al final, todo el tema es de mercado, si hay mercado habrá bancos que financien proyectos. Y si no hay mercado no se necesitará financiamiento. Los bancos deberían ser receptivos a ofrecer mejores condiciones, como un plazo más largo y con tasas más favorables”.

“Nosotros en la empresa, desde el principio nos preparamos para entender que eso venía. Solicitamos créditos adicionales y negociamos mejores tasas con los bancos, porque sabíamos que venía una época difícil y había que estar preparado”.

A nivel gubernamental, ¿Cómo eliminar trámites engorrosos para facilitar los proyectos?

Juan José Castro: “este es un tema prioritario, pues un aspecto importante en esta coyuntura, es lograr que los trámites sean más ágiles. Nosotros por ejemplo, estamos buscando trámites cero papeles, para evitar contacto. Hemos estados movilizándonos desde la perspectiva de prevención para que los sistemas permitan eliminar los contactos y buscar eso en la empresa pública, el gobierno y su relación con el sector privado, con la idea es hacer todo trámite en línea”

En medio de la coyuntura: ¿Los precios de terrenos se podrán venir abajo?

Juan José Castro: “Esto ya se está viendo en el país, propiedades que antes tenían un precio, ahora se ofrecen a precios mucho menores. Al final, lo importante es, no cuánto vale, sino que exista demanda. Si las personas tienen posibilidad de invertir, habrá demanda de apartamentos y casas. Y si el país recibe empresas de afuera, habrá demanda de oficinas”.

“La conclusión final sobre los tiempos que estamos viviendo, es que la construcción siempre es el resultado de una economía que crece. La demanda tiene que ser el resultado de una economía que vaya hacia adelante. La inversión será signo de más empleo y de alquileres o compra de propiedades, cuando queremos que el sector se dinamice, obviamente necesitamos que haya construcción. Si las instituciones empiezan a recortar presupuestos de inversión, nos van a perjudicar”, explica el Vicepresidente de Edificar.

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