Cámara Costarricense de la Construcción

Una vida intensa con muchas facetas: “Soy un hombre realizado, que nunca me puse límites”

Marcelo Castro 01/05/2020

Trabaja desde 1971, cuando con 18 años, tuvo que enfrentar la dura realidad de la muerte de su padre, quien apenas tenía 40 años de edad. Cincuenta años después, Jaime Molina es todavía un hombre activo, que ha hecho de todo, incluso subir el cerro Chirripó.

En su vida no solo la construcción ocupa un espacio vital: es amante de las orquídeas, apasionado por los caballos y un gran filántropo. Le apasiona la cocina, y en especial hacer paella. Este gran conversador no titubea en hablar de cualquier tema.

“Tengo 68 años. Cuando papá murió, tuve que ponerme a trabajar. Un gran ingeniero, Román Chaves, me dio trabajo, sin yo saber nada. Aprendí a dibujar y a hacer presupuestos. Le dije a mi mamá que a partir de ese momento yo no le iba a costar un cinco. Comencé a trabajar en diferentes tipos de empresas y en el 80, siendo ya ingeniero me tiré a la calle. Tenía un proyecto inmenso y lo pararon gracias a la crisis del gobierno de Carazo.

Afortunadamente conseguí trabajo con la “Zingone” (Donatella Zingone, fundadora de Grupo Z) y esa fue mi mejor maestría. Diez años me quedé con ella y dentro de las cosas importantes que logramos, fue el decreto con el que se permitió arrancar la primera zona franca, en 1985”.

En el Día Nacional de la Empresa Privada 2020, la Unión de Cámaras, le hizo un reconocimiento al Ing. Molina por su trayectoria empresarial.

¿Usted está convencido de que la empresa privada en este país genera progreso?

La empresa privada produce bienestar, produce trabajo y somos los que sostenemos el país.

¿El gobierno es enemigo de la empresa privada?

No sería tan radical en decir que es enemigo, el gobierno hace lo que le conviene. Que en algunos momentos no le gusta a la empresa privada y en otros sí. Nos gusta cuando se pone orden en el tema de huelgas como ahora con la ley promulgada que eso fue un autocastigo de los sindicatos.

¿El pleito más fuerte que se compró con algún gobierno?

(Risas) Me agarré con Luis Liberman en un corredor de la Casa Presidencial frente a un montón de gente. Había una huelga en Moín y trató de responsabilizarme de que la huelga era culpa de UCCAEP y yo le dije “no señor, usted sabe de cuál cámara es la culpa”.

¿Desde cuándo es usted una persona activa en cámaras?

Entré a la Cámara de la Construcción en 1992 como vocal. Ahí estuve 16 años en la Junta Directiva, donde los últimos nueve fueron como presidente y a UCCAEP llegué por insistencia de Samuel Yankelewitz.

¿Cómo congenió su trabajo con el servicio en los gremios? 

Indudablemente hay que organizar el tiempo, pero también uno lo puede lograr con el apoyo de los equipos que uno tenga.

Y el otro responsable de eso es la familia, esos son los apoyos que uno tiene. Cuando salí a construir por segunda vez, me iba tan bien, que quebré (entre risas). Eso se comenzó a arreglar el día que me paré frente a un espejo y dije “vos sos el único responsable de eso”.

Hombre de retos

Don Jaime, también hace un repaso por otras facetas de su vida, cosas que disfruta hacer y combinar con su trabajo. Escribir poemas, coleccionar orquídeas, criar caballos, cocinar paellas, etc.

¿Cómo nace su interés por escribir?

Es por mi familia Ulloa. Mi familia Molina, de Cartago, tenía vacas, caballos, cultivaba papas y cebollas. Pero la otra parte era muy diferente. La Ulloa es de letras. Alfonso Ulloa Zamora, mi abuelo, fue un gran poeta. Es muy poco lo que he escrito, pero tengo mucha facilidad. 

¿Qué es lo que más le quita el estrés?

Tengo una colección de orquídeas que me encanta. En casa siempre hay flores. Eso lo aprendí de dos tíos políticos. No son muchas las que tengo, deben ser unas 500 o 800.

¿Ha escalado el Chirripó?

Solo una vez. El año pasado, era el más viejo del grupo junto con mi hermano, y subiendo duramos 7 horas.

¿Entre subir el Chirripó y bucear en la Isla del Coco, con cuál experiencia se queda?

Son diferentes, pero ambas son muy buenas. La de la Isla del Coco lo que tiene es sentirse a 36 horas de Puntarenas en un pedazo de Costa Rica. El Chirripó hay un esfuerzo físico.

¿Le gusta la cocina?

Me encanta hacer paella. Hago muchas cosas a la parrilla, me gusta cocinar. El fin de semana soy cocinero.

¿Si no hubiera sido ingeniero, qué hubiera sido?

Ingeniero (entre risas). En el anuario de la secundaria uno pone qué estudiará y yo lo pegué, ahí dice ingeniero. Me hice ingeniero por papá. Papá trabajó en el Banco Anglo. Como proveedor él tenía mucho que ver con las obras del banco, la agencia de San Vito, de Santa Cruz, y yo andaba con él en vacaciones, visitando las construcciones.

¿Cuál construcción lo hace sentir más satisfecho de haber participado en ella?

Son tantas, participé en una que, aunque ya no existe, todo mundo sigue hablando de ella, el edificio Yaohan. Luego se quemó y lo reconstruimos.

¿Su misión siempre la vio enfocada en servir?

Es voluntariado. Yo tengo con mi esposa Ivonne 35 años de servir en Aprena, Asociación Pro Recién Nacido, que apoyamos a la Unidad de Neonatos. Y también apoyo a las Obras del Espíritu Santo, del Padre Sergio.

¿Es un hombre incansable?

Nunca me he puesto límites y esa es la forma de salir adelante cuando uno está en problemas, como cuando quebré. Cuesta mucho, la depresión anda dando vueltas, la vergüenza. La receta en ese momento fue dar la cara.

¿Usted habla mucho de su esposa?

41 años de casado muy contento. Tenemos dos hijos, Adriana y Jaime Alberto. Es una mujer inteligente, buena, un complemento.

¿Cómo se siente que le reconozcan tanto el trabajo?

El alma lo agradece mucho. Con este último reconocimiento todavía me siguen felicitando.

¿Usted se siente realizado?

Plus realizado, pues si hay momentos muy duros…mamá se murió hace un año y medio.

¿Qué le falta por hacer?

Un montón de cosas, quiero ver si me atrevo a tirarme de un paracaídas, me da miedo a estas edades, pero soy tan disparado que a la larga lo haré.

¿No le teme a la muerte?

Nooo, lo perdí con papá, si me duele, pero no me da miedo.

Recuerde que usted puede ver y descargar la versión completa de la revista aquí: https://www.construccion.co.cr/Multimedia/Archivo/8914