Cámara Costarricense de la Construcción

“Siempre es el momento de emprender & de invertir”

Alejandra Madrigal 24/04/2020

El presidente de la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC), Ing Sergio Torretti Costa, reconoce los avances de Costa Rica en materia de infraestructura, pero insiste en continuar invirtiendo. Para él, es prioritaria la lucha contra la corrupción y fortalecer alianzas público-privadas. 

Para el máximo representante de la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC), Ing Sergio Torretti, nuestro país enfrenta diversos retos y desafíos que se deberían estar concretando en los próximos cinco años. En su visita a Costa Rica, el ingeniero Torretti participó de las actividades oficiales de la edición 2020 de ExpoConstrucción y concedió una entrevista a Revista Construcción.

Usted planteó el desafío para los países de la región de la necesidad de llegar a un régimen del 5% del PIB en promedio, para recuperar en el largo plazo el déficit en infraestructura y no seguir aumentándolo ¿Considera eso viable para Costa Rica?

Perfectamente, para avanzar en reducir ese déficit de infraestructura no solo están los recursos del Estado, sino que se debe trabajar con recursos privados a través de las alianzas público-privadas. Es muy difícil que con solo los recursos de los gobiernos se pueda avanzar. De ahí que se debe empezar a generar confianza y ejercer los controles adecuados para que, de la mano de las alianzas, se desarrolle la infraestructura que se requiere en la región.

Ese es uno de los grandes retos y desafíos para avanzar adecuadamente y cubrir estas brechas. El otro elemento importante para lograrlo es: definir en cada país cuáles son los proyectos importantes que se necesitan. Es decir, tener un banco de proyectos, al cual se le debe meter recursos del Estado para desarrollar la ingeniería, el diseño, la arquitectura y avanzar en los permisos, así como las expropiaciones que se necesiten. Con toda la ingeniería desarrollada, se evitan los imprevistos y los malos diseños o proyectos que no hacen otra cosa que dilatar y encarecer los costos.

En el caso de Costa Rica, la inversión ha caído y el año pasado cerramos con un el PIB Construcción decreció alrededor de un 10,7% y al IV Trimestre 2019, se perdieron aproximadamente 5.000 empleos de acuerdo con el INEC. Ante ese panorama, ¿cuáles considera usted que deben ser los pasos a seguir?

Debemos ser creativos, perseverantes y trabajar en pos de las soluciones. Para reactivar la inversión y recuperar empleos es fundamental la confianza, primero del propio empresariado y segundo, trabajar de la mano con las instituciones de gobierno, para juntos poder resolver los problemas. En las crisis que pasan nuestros países, la actitud del empresariado debe ser: “siempre es el momento de invertir y desarrollar. Siempre”. Las economías se mueven por las expectativas y paralelamente a eso se debe trabajar en la confianza y la relación entre el sector privado y el público. Ir proponiendo iniciativas que impulsen el desarrollo e ir avanzando hacia los temas que frenan inversiones. Por ejemplo, trabajar en simplificar los trámites y los permisos ambientales, que la verdad acá y en todos los países es un problema.

Uno se da cuenta al trabajar en FIIC que los problemas de cada uno de nuestros países son transversales, son prácticamente los mismos y el aporte del FIIC es actuar para intercambiar las experiencias buenas y las malas. Las buenas para que las copiemos todos y ser exitosos y las malas para no caer en los mismos errores o problemas.

¿Costa Rica, en comparación con la región, está en una buena posición?

Costa Rica es un ejemplo en Centroamérica, han hecho bien las cosas, están con una actitud proactiva de visión de futuro; obviamente tienen aún muchos desafíos, pero están en el camino correcto. Es importante tener consciencia de eso y siempre deberían compararse con alguien mejor, para seguir surgiendo, porque si se compara solo con Centroamérica podría quedarse tranquilo, pero las metas siempre deben ser más ambiciosas, seguir creciendo y fortaleciéndose.

¿Cuáles son algunos desafíos que tiene nuestro país por delante?

Tienen que generar su banco de proyectos y avanzar en la credibilidad de las alianzas público privadas. El gobierno debe trabajar con mucha fuerza en todos los temas de permisos y autorizaciones para el desarrollo de esos proyectos. Si el gobierno y el sector privado trabajan juntos en los temas urgentes, se le dará una velocidad que ni se imaginan, al déficit en infraestructura. Al gobierno hay que ayudarlo y darle las ideas de cómo se deben hacer los cambios. Y retomo el tema del banco de proyectos, pues el Gobierno debe pedirle opinión a la Cámara Costarricense de la Construcción para que determinen juntos cuáles son esos proyectos que interesan al sector privado. La planificación es fundamental y es una prioridad para la creación de ese banco. Por ejemplo, debemos empezar a planificar las ciudades, es decir, como será San José en los próximos cinco años y dónde van a vivir, estudiar, trabajar y cómo se van a transportar sus habitantes. Es pensar desde ya cuántos policías más requiero y eso significa la construcción de nuevas delegaciones. Eso es la planificación de lugares públicos y es mucho más fácil de lo que se imaginan, lo complejo es tener la consciencia y la claridad de la importancia de esta planificación. Cuando no se planifica las cosas cuestan el doble o el triple, pero hay que entenderlo y convencerse de la importancia. 

Tengo entendido que usted lideró en el FIIC los temas de anticorrupción y transparencia. ¿Conociendo que en Costa Rica existen legislaciones sobre enriquecimiento ilícito y cohecho, podría decirse que estamos blindados en estos temas? 

La corrupción existe en todos nuestros países. Hay que luchar permanente y no es un tema que se vaya a resolver de inmediato. En Costa Rica, si bien se dan casos, los niveles de corrupción son bastante menores que en otras naciones, lo cual es una ventaja. La Ley

de Cohecho es un avance importante y quiere decir que el gobierno y el país le da relevancia al tema. Si considero que los empresarios y las organizaciones deben tener un liderazgo en esta materia, no esperar a que vengan leyes, sino combatir y liderar ese tipo de acciones. Bajo la presidencia de Gonzalo Delgado (expresidente de CCC y de la FIIC), se hizo un aporte y un tremendo esfuerzo en este sentido y ahí avanzamos en generar cinco medidas: un código de ética, un tribunal de honor, un manual de buenas prácticas, un fondo de denuncia y el tema de seguridad laboral. La segunda etapa fue la Declaración de Santiago, que fue firmada por todos los países y es un compromiso formal de mantener esas bases y lineamientos. Ahora estamos en una tercera etapa, trabajando con todas las cámaras y gobiernos de los países para que avancen fuertemente con tecnologías en los procesos de asignación de contratos públicos, pues ahí hay un foco de corrupción. Debemos hacer procesos más transparentes, donde se incluyan costos menores y frenar el flagelo de la corrupción.El desafío que tenemos por delante es lograr transparencia y la implementación de tecnología en todos los países, para la asignación de las propuestas.

Enorme, pero hay un costo más grave que el económico y es que la corrupción socava las instituciones y la confianza entre todos. Es algo que debemos combatirlo con toda la fuerza. Este es un tema que debe nacer de nosotros y ser los primeros en definir que esa no es una manera de trabajar y no lo debemos permitir. El sector debe tener la claridad de que no estamos dispuestos a hacer contratos o propuestas bajo esas circunstancias o con las sospechas que nos lleven a ese tipo de contratos.

Dentro del marco de la ExpoConstrucción, ¿En su criterio, los desarrollos urbanos con impacto social deben ser prioridad?

Sino pensamos y no tenemos el objetivo claro del por qué construimos ciertas obras, no tendría sentido. El verdadero objetivo de todo lo que hacemos somos nosotros mismos, las personas, los ciudadanos que vivimos en cada país. Por lo tanto, si se va a construir una carretera, se debe hacer pensando en las personas y edificarla bien, eso implica una carretera con todos los estándares de seguridad.

Si se construye una vivienda, eso no es solo un techo, ahí vivirá una familia que requiere calidad de vida, igual una escuela o un hospital. Debemos tener claro el objetivo de por qué y para quién es importante hacer las cosas y para hacer las cosas bien se necesita planificar. 

¿Si tuviera al frente al empresario costarricense que le diría?

Sigan siendo perseverantes, confíen en si mismos. Lo repito: siempre es el momento de emprender, de invertir y que luchen sin cansancio por dialogar y trabajar en conjunto con el Estado para dar una solución más oportuna a los temas. Y aportar ideas para las políticas públicas, pensando primero en el desarrollo del país, porque cuando se piensa en el desarrollo del país y sé es eficiente en eso, el desarrollo personal y de la empresa van de la mano.

Recuerde que usted puede ver y descargar la versión completa de la revista aquí: https://www.construccion.co.cr/Multimedia/Archivo/8914