Cámara Costarricense de la Construcción

UNOPS: un atajo ineficiente

Gustavo Jiménez M. 11/09/2017

La Cámara Costarricense de la Construcción expresa sus enormes preocupaciones con respecto al trabajo que desarrolla en nuestro país la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS, por sus siglas en inglés).

Como es conocido, UNOPS fue contratada por el Gobierno costarricense para ejecutar obras de infraestructura de gran importancia.

Sin embargo, luego de dos años de funcionamiento los resultados no son los esperados y, más bien, los atrasos en los proyectos corresponden a la típica gestión entrabada y lenta a que nos tienen acostumbrados las entidades estatales, como el Ministerio de Obras Públicas y Transportes y el Consejo Nacional de Vialidad. Por ello, la Cámara hace un llamado para que, cuanto antes, el Gobierno costarricense intervenga con base en los siguientes puntos:

  • Las obras continúan empantanadas, pese al impulso que, en teoría, iba a darles la participación de UNOPS.
  • UNOPS obtiene contratos sin que medie concurso, y sin que haya garantías de que las tarifas y comisiones que cobra por sus servicios son mejores que las de otras entidades.
  • Hay una evidente falta de transparencia, tanto en los procesos de contratación como en el acceso a la información de las obras adjudicadas. Esto crea un clima de opacidad inaceptable, incluso ante solicitudes de la Contraloría General de la República, cuando hay millonarios recursos públicos comprometidos.
  • El trabajo de UNOPS crea una duplicidad al estar sustituyendo tareas de la administración pública, especialmente del MOPT y Conavi. Sin embargo, no se observa una reducción en los correspondientes gastos estatales, pese a que el más elemental sentido de la administración sugeriría que, al contratar externamente, los costos internos deben reducirse. 

Jorge Arturo González, presidente de la Cámara Costarricense de la Construcción, afirmó que UNOPS terminó siendo una improvisación más que no resuelve los problemas de fondo en la gestión de infraestructura.

“En el país tenemos muchas firmas de dirección de proyectos que podrían hacer el mismo trabajo, licitando con transparencia y no adjudicándose los contratos a dedo como hace UNOPS”, señaló.

Esta situación muestra una incoherencia sobre el discurso oficial del Gobierno de controlar el gasto público, pues permite las duplicidades de costos que se generan al tener a UNOPS y empleados públicos trabajando en las mismas funciones.

La Cámara hace un llamado para que el tema de obra pública se aborde con soluciones de fondo, y no mediante atajos poco efectivos.