Nuestra infraestructura vial y las soluciones que no son solución

Ricardo Castro Castro rcc52@outlook.com 28/11/2017

Es obvio el constante y cada vez más acelerado deterioro en la gestión del MOPT y del CONAVI, Consejo éste último cuyo cierre anunció nuestro actual Presidente de la República el 13 de diciembre del 2013, cuando era candidato a ese cargo. Entonces dijo que “Vamos a cerrar el CONAVI y sus hermanitas perversas”, señalando su propósito de “…decretar emergencia nacional para intervenir adecuadamente la red vial nacional. Lo haremos con los recursos que el país tiene y son suficientes, en un ejercicio riguroso para no repetir nunca más los horrores de la Trocha fronteriza”, comunicado que cerró diciendo “¡Es posible hacer infraestructura sin corrupción!”.

Ahora, cuatro años después, hemos visto agravarse los errores de antes y deteriorarse aún más la institucionalidad de MOPT+Conavi. En vez de fortalecerla utilizando “…los recursos que el país tiene y son suficientes”, como debió ser, se le ha debilitado al recurrir el Gobierno a soluciones que no son solución, entre otras la contratación de agencias extranjeras, en un intento poco exitoso de ejecutar las obras que tanta falta nos hacen.

Ejemplos de la debilidad del MOPT+Conavi hay muchos, podemos mencionar algunos, comenzando por el tramo Sifón - Abundancia de la nueva carretera a San Carlos, 29 km de longitud, cuya construcción inició en el 2005 con un monto de contrato por $61 millones y que hoy supera los $280 millones, incluyendo un aumento del alcance. A hoy MOPT+Conavi no puede decirnos cuándo se terminará la obra y tampoco cuánto costará.

La carretera Bajos de Chilamate – Vuelta de Kopper, un tramo de la misma se inundó al día siguiente de su puesta en operación.

En la conexión de menos de dos kilómetros entre Ruta 32 y la nueva Terminal de Contenedores de Moín, hubo un error en el punto de llegada de 80 metros cuya reparación se estima en $14 millones.

Han pasado tres años desde que se dio orden de inicio a un tramo de Circunvalación Norte, sin embargo la obra está atrasada porque aún no se han liberado todos los terrenos en la ruta para que el contratista pueda trabajar en ellos. Estos atrasos generan aumentos de costo y de plazo.

Ahora es el turno de la orden de inicio para la ampliación de la Ruta 32, están también pendientes las expropiaciones y otros, cuatro años después de firmado el contrato con la empresa constructora. Ahora es el turno en ésta de los atrasos, las ampliaciones de plazo y los aumentos de costo.

Ante estas demostraciones de debilidad del MOPT+Conavi, el Gobierno ha recurrido a soluciones que no son solución, como ha sido contratar la gestión de obras a UNOPS, oficina de las Naciones Unidas, que tampoco ha funcionado. De acuerdo con el Informe CONAVI DIE-08-17-2678, tenemos cinco contratos entre ese Consejo y la UNOPS:

  1. Supervisión del proyecto de Circunvalación Norte, monto contratado $5.395.120, monto desembolsado $1.888.292, fecha de inicio de contrato 31 de agosto 2015, fecha de finalización de contrato 31 agosto 2017. Contrato refrendado por la Contraloría General de la República mediante resolución DCA-1950 del 10 de agosto de 2015
  2. Estudio, diseño y construcción de los puentes sobre el Río Virilla en rutas 32, 147 y sobre Río Pirro en ruta 3, monto contratado $36.828.070, monto desembolsado $18.439.731, fecha de finalización noviembre 2019, refrendo Contraloría mediante resolución DCA-2205 del 2 de agosto de 2014.
  3. Construcción y supervisión de tres pasos a desnivel sobre carretera de circunvalación, en rotonda Garantías Sociales, de Facultad de Derecho U.C.R. a rotonda La Bandera, y en la intersección en Guadalupe, monto contratado $65.854.979, monto desembolsado $40.000.000, fecha de inicio de contrato 15 de mayo 2016, fecha de finalización de contrato 15 mayo 2018. Contrato refrendado por la Contraloría General de la República mediante resolución DCA-0717 del 15 de marzo de 2016
  4. Estudios, diseño y construcción del puente binacional sobre el Río Sixaola, Costa Rica-Panamá, monto contratado $15.000.000, monto desembolsado $1.974.831, fecha de inicio de contrato 1 de junio 2015, fecha de finalización de contrato 2 de octubre 2017. Contrato refrendado por la Contraloría General de la República mediante resolución DCA-0999 del 30 de abril de 2015
  5. Revisión de diseños y construcción ampliación ruta 147 (radial Lindora), monto contratado $8.556.569, monto desembolsado $93.256,71, fecha de inicio de contrato 2017, fecha de finalización de contrato 17 de abril 2019. Contrato refrendado por la Contraloría General de la República mediante resolución DCA-0999 del 30 de abril de 2015. 

Del monto total contratado, $131,6 millones, ya se le han girado a UNOPS $62,4 millones, el 47,4% del total, siendo que los avances no se aprecian.

Sabemos que, exceptuando los financieros, los recursos que tenemos en el país “…son suficientes” para desarrollar, operar y mantener nuestra infraestructura vial, también sabemos que la limitación está en la capacidad de gestión de MOPT+Conavi, consecuencia de la organización y procesos de trabajo obsoletos que mantienen a hoy.

No entendemos el por qué de la actitud negativa de nuestros gobernantes frente a la necesidad de corregir, de una vez por todas, la incapacidad de las organizaciones del Estado a cargo, prefiriendo una y otra vez soluciones que no son solución, como contratar a una agencia internacional o encargar a otra institución cuyo propósito es distinto a construir y mantener obras viales. Tampoco es solución improvisar órdenes de inicio de una obra sin las condiciones para que ésta se pueda ejecutar, o para otra sin que se cuente con la estructura que permita ejecutar y controlar una inversión de $40 millones, como fue el caso de la Trocha Fronteriza.

En vez de recuperar la funcionalidad de MOPT+Conavi, como se debe hacer y como el país lo necesita, casi lo han convertido en un fantasma o en uno de esos muñecos que aparentan ser reales pero que no lo son.